Cómo crear el diseño de tu camiseta con IA
Puedes diseñar tu camiseta entera en la web, y el estampado sacarlo con una IA. Aquí tienes cómo pedirlo para que se imprima bien en tela, y las cuatro cosas que ningún prompt arregla y conviene saber antes de empezar.
Diseñar una equipación con IA ya no exige salir a ninguna parte. En Diseña tu camiseta pulsas «Diseñar con IA» y eliges: «Tengo una foto», y subes hasta cuatro para que copiemos lo que te gusta, o «Que me la diseñe la IA», y se la describes con palabras. Generas ahí mismo, sobre el patrón real, y la ves en 3D antes de comprar. Aun así, imprimir sobre tela por sublimación tiene sus reglas, y hay cosas que ninguna IA hace bien por su cuenta. Esto es lo que aprendimos midiendo resultado a resultado.
Hemos pasado una mañana entera probando prompts contra la foto de una camiseta real y midiendo cada resultado: cuánto color lleva, cuánto se aclara, qué grosor tiene el detalle más fino, si respeta la simetría. Esto es lo que salió.
¿Qué IA usar? La que quieras: todo lo que viene aquí vale para cualquiera que genere imágenes. Si no tienes preferencia, nosotros usamos ChatGPT — es la que más se acercó al color de la foto original midiendo pieza a pieza, no estampa marca de agua y es la que mejor mantiene los colores entre la delantera, la espalda y las mangas.
Dos preguntas, y ya está
No hay prompts que copiar ni pantallas intermedias. Dentro de «Diseñar con IA» solo tienes que decidir dos cosas:
¿Partes de algo? Si tienes una foto —un render, la camiseta de otro equipo que te gusta, un boceto—, «Tengo una foto»: suéltala ahí, hasta cuatro, y las quitas y las añades antes de generar. Si no tienes nada, «Que me la diseñe la IA» y se la cuentas con palabras.
¿Todas las piezas llevan el mismo dibujo? Si es un estampado que se repite —rayas, camuflaje, un degradado—, una sola imagen vale para todo. Si hay un motivo grande en un sitio concreto, no: la manga es apaisada y estrecha, y de la delantera solo cogería una franja del centro.
Generar gasta una generación. Tienes 5 gratis al crear la cuenta, vuelven a 5 después de cada pedido y, si quieres más, se recargan de una en una a 0,50 €. Nada de lo que hagas después gasta: cambiar cualquier color, poner las mangas del color de fondo, la espalda lisa, el cuello, mover y redimensionar nombres y dorsales, ver el 3D o ampliar el dibujo, todo es gratis. Y si una generación sale defectuosa, se repite sola una vez sin cobrar y te quedan las dos guardadas para elegir.
Antes de gastar otra generación, prueba a cambiar los colores. Muchas veces es lo único que falta, y no cuesta nada.
Las proporciones de verdad
Cada pieza del patrón tiene su forma, y son las medidas con las que se corta la tela:
- Delantera: 53,8 × 72,9 cm — vertical 3:4
- Espalda: 55,9 × 76,7 cm — vertical 3:4
- Manga: 48,1 × 25,3 cm — apaisada 2:1
- Pierna del pantalón: 71,3 × 57,3 cm — apaisada 5:4
La manga es la traicionera: sus dos esquinas de arriba se pierden enteras al coserla al hombro, así que ahí no puede ir nada que importe. Lo que quieras que se vea, en la banda del centro. El diseñador te marca con una línea de puntos la zona recomendada de la manga. Fuera de ella se imprime igual, pero la manga se cose en tubo y puede acabar bajo el brazo. Por eso conviene ver el 3D, que además es obligatorio antes de pasar de pantalla.
De tamaño, no te preocupes
Es el mito más extendido y el que más frustra. No le pidas a la IA un número de píxeles: no puede dártelo. Ninguna de las que hemos probado pasa de unos 1800 × 2400, y varias se quedan en 1100 × 1450 — y todas valen de sobra. Con 1200 píxeles de lado largo va perfecto, y entre 700 y 1200 se ve bien.
La sublimación sobre tejido perdona mucho más que la imprenta en papel. Los 150 puntos por pulgada de referencia son de papel; aquí no aplican. Pídele simplemente «al mayor tamaño que puedas» y a otra cosa.
Lo que la IA hace mal, y ningún prompt arregla
Todo esto nos ha pasado probando. No es culpa de cómo lo pides: es cómo son estas herramientas. Se rodea, no se corrige.

Salido de una de nuestras pruebas. Debajo del escudo tenía que poner PURA CALLE.
Las IA escriben mal. Ahí lo tienes: pedimos un escudo que ponía «PURA CALLE» y devolvió «CURA CALE»; en otro intento, «RUA CALLE». Se corrige en un mensaje —«pone X, debe poner Y, corrige solo ese texto»— pero si no lo lees antes de subirlo, la camiseta se fabrica con la falta de ortografía en el pecho. Por eso el nombre y el dorsal van encima y después, nunca dentro de la imagen generada. Y los colocas tú: los mueves, los agrandas, los centras, les pones color propio —al nombre, al dorsal y al dorsal del pecho por separado— y eliges la tipografía EZ o subes la de tu club. La IA pinta la tela y solo la tela: sale sin escudo, sin patrocinadores y sin dorsales, y es correcto. Todo eso va encima, lo pones tú en dos clics, sale nítido y va incluido.
Los colores cambian entre conversaciones. Si pides la delantera en un chat y la manga en otro, el rojo saldrá parecido pero no el mismo. Por separado no se nota; al coser el cuerpo con la manga, sí. Haz las piezas seguidas, sin cerrar la conversación. Y si has tenido que cerrarla, rehaz todas, no solo la que te falte.
Te contesta con texto y no hace la imagen. Le pegas el encargo y te responde describiéndote lo que haría, o preguntándote cosas. Pasa sobre todo con textos largos. No discutas: escribe «Genera la imagen ahora.» y la hace.
Te dibuja la camiseta puesta. En vez del estampado plano te devuelve una camiseta colgada, un maniquí o un jugador. Esa imagen no sirve: trae cuello, mangas y sombras dentro. Contéstale «no quiero la camiseta, quiero solo la tela estirada en plano».
Los retoques no se le piden a la IA: se hacen a mano. Dentro del diseñador ya no se le pide nada por escrito a la IA, y es a propósito: pedir «sube un poco la franja» te devolvía otra cosa distinta y te costaba una generación. Lo que se puede cambiar, se cambia a mano y gratis —cualquier color, las mangas, el cuello, la posición de nombres y dorsales—, y lo ves al momento. Solo se vuelve a generar cuando quieres un dibujo realmente distinto.
Cambia el tamaño del dibujo de una pieza a otra. Nos ha llegado a hacer la manga con el motivo seis veces más grande que en la delantera. Al coserlas no pega ni de lejos. Cuando pidas la manga, dile «mismo grosor de raya y mismo tamaño de motivo que en la delantera», y antes de subirlas ponlas una al lado de otra en la pantalla.
Algunas estampan su marca de agua. Un destello gris de unos 3 cm en una esquina. Lo ponen al exportar, así que pedirles que no lo hagan no sirve de nada: hay que recortarlo antes de subir la imagen. Es uno de los motivos por los que nosotros usamos ChatGPT, que no la pone.
El grano fino sale a suertes. Con el mismo texto, una tirada te da un dibujo limpio y la siguiente uno lleno de grano de un milímetro, que sobre tejido se emborrona. No es tu prompt: es el dado del modelo. Si sale granulada, pídesela otra vez.
La simetría nunca es exacta. Ninguna hace un espejo perfecto: el lado izquierdo y el derecho salen parecidos, no clavados. En tejido, a 70 centímetros de distancia, no se aprecia. No pierdas diez generaciones peleándote con eso.
Y lo que sí puedes evitar tú
Estos no son fallos de la IA: son cosas que le pedimos sin darnos cuenta y que luego se imprimen tal cual.
Sombras, arrugas y costuras «realistas». Es el error más caro. Si le pides una foto realista, te pinta la sombra del pliegue y el brillo del foco… y eso se imprime como tinta gris: la camiseta sale sucia, con manchas que no se van. Pídesela siempre en plano, con luz uniforme, sin sombras ni brillos. Y si copias de una foto, dile que ignore la iluminación: un blanco fotografiado bajo focos de color no es blanco, y te lo copiará gris.
Fondo o marco alrededor del diseño. Si escribes «una camiseta sobre fondo blanco» te da justo eso: el dibujo pequeño en medio de un marco blanco, y ese marco se imprime. El estampado tiene que llegar hasta los cuatro bordes de la imagen.
El escudo y los patrocinadores dentro del dibujo. La IA no los copia, los reinventa, y quedarían cosidos al estampado para siempre. La base va desnuda —solo la tela— y el escudo, los logos y los patrocinadores se colocan encima en el personalizador, donde puedes moverlos y cambiarlos.
Flúor y metalizados. La sublimación imprime con tintas normales, y el flúor y los metalizados no existen como tinta: el flúor sale como ese mismo color pero apagado, sin el efecto de brillar, y el dorado y el plata salen como un ocre y un gris. Se puede hacer, pero ya sabes lo que vas a recibir.
Copiar una camiseta de marca. «Hazme la del Madrid» o «ponle el logo de Nike» te dará algo parecido, pero no podemos fabricarlo: son marcas registradas. La inspiración sí —«rayas verticales rojas y azules, cuello de pico»— y el escudo de tu propio club, todo el que quieras.
El escudo va aparte
No se pide junto con el estampado. Si tu club tiene el archivo original, ese siempre. Y si no, recorta el escudo de una foto —a lo bruto, un cuadrado a ojo con fondo alrededor— y pídele a la IA que mejore la calidad y quite el fondo. Al no estar reescribiendo las letras desde cero, salen bien. Y si no tienes escudo, también te lo puede inventar. Dentro del personalizador, en el paso de escudo y logos, tienes otro botón con el texto exacto para las dos cosas —y vale igual para los patrocinadores— con el arreglo para cada cosa que pueda torcerse.
Si son varios logos, pásaselos todos en la misma conversación: así mantienen los mismos colores entre ellos. Y no hace falta que los recortes finos: al subirlos les quitamos el fondo nosotros.
Antes de subirla
Lee las letras si las hay, una por una. Ábrela a pantalla completa: si se ve pastosa, en la prenda se verá igual pero a 70 centímetros. Comprueba que llena el rectángulo, sin franjas blancas. Y que nada importante quede pegado al borde, que es donde van las costuras. En PNG, JPG o SVG; nada de PDF ni HEIC.
Si aun así no te convence, súbela igual. En el personalizador la mueves, la amplías y eliges si rellena la pieza o cabe entera. Y antes de decidir nada, pulsa «Ver cómo queda» y te montamos la camiseta en 3D con tu imagen puesta. No se fabrica nada hasta que digas que sí.
Subir mi diseño · La guía completa, con el porqué de cada cosa